Pictures and films archive

Internet Archive: https://archive.org. A non-profit library of millions of free books, movies, software, music, and more.

Institut National de l’Audiovisuel
https://www.ina.fr/

British Pathé
http://www.britishpathe.com/

RTVE.es
http://www.rtve.es/television/archivo

Filmoteca española
http://www.rtve.es/filmoteca/

Fondos de la Fototeca del Patrimonio Histórico del IPCE
http://ipce.mcu.es/documentacion/fototeca/fondos.html

Archivo fotográfico Telefónica
http://www.fundaciontelefonica.com/arte_cultura/patrimonio/archivo_fotografico/

NY Department of records
http://www.nyc.gov/html/records/html/gallery/home.shtml

The Belfast Telegraph Archive
http://www.belfasttelegraph.co.uk/archive/

UCLA Flim and television Archive:
https://www.cinema.ucla.edu/collections/explore-collections

Images of Taiwan
http://taipics.com/#

Julia Cagé: la información es un bien público

Publicado en El País, Cultura: Álex Vicent.  22 ENE 2016 – 15:46 CET
Link directo:  http://cultura.elpais.com/cultura/2016/01/21/actualidad/1453403081_467971.html

Julia Cagé: “La información es un bien público”

La economista francesa, autora del ensayo ‘Salvar los medios de comunicación’, defiende un modelo innovador para la prensa tradicional

Julia Cagé

Economista especializada en medios de comunicación, Julia Cagé (Metz, Francia, 1984) es profesora del Instituto de Estudios Políticos de París y doctora por la Universidad de Harvard. En estos tiempos convulsos para la prensa tradicional, Cagé expone en su ensayo Salvar los medios de comunicación (Anagrama) las claves de un modelo económico alternativo que debería permitir su supervivencia, y que no pasa necesariamente por abandonar el papel. Thomas Piketty, economista estrella –y marido de Cagé–, afirma en el prólogo del libro que sus teorías invitan “a repensar la noción de propiedad privada y la posibilidad de una superación democrática del capitalismo”.

P. ¿Llegaremos a vivir algún día en un mundo sin medios de comunicación?

R. Siempre habrá plataformas dedicadas al entretenimiento, pero no necesariamente a la información. Lo que me da miedo es terminar viviendo en un mundo en el que no haya un mínimo de contenidos sobre lo que sucede en el mundo o en el que nadie investigue sobre nuestros políticos. Seguramente nunca lleguemos a ese extremo, pero sí tendemos cada vez más a eso. Nunca ha habido tantos medios de comunicación, pero tampoco han sido nunaa tan frágiles como ahora.

P. Pese a todo, en su libro se opone al fatalismo. Recuerda que, con cada innovación tecnológica, se ha producido una crisis que los medios siempre han superado.

R. La prensa sobrevivió a la radio y a la televisión. La caída de la publicidad en los periódicos no es un fenómeno tan reciente como solemos creer. En realidad, comienza a partir de los años 50, cuando empieza a emitirse publicidad en la televisión. Incluso antes, los periódicos se negaban a publicar la programación de la radio, porque no querían dar espacio a la competencia. La diferencia que presenta Internet es que no solo supone más competencia, sino que también es un soporte nuevo que puede permitir que se desarrolle. El desafío es más complejo que otras veces.

Nunca ha habido tantos medios de comunicación, pero tampoco han sido nucna tan frágiles como ahora

Julia Cagé

P. Se niega a diferenciar entre periodismo impreso y digital. ¿Por qué?

R. La mayoría de lectores ya no prestan atención a esas cosas. Yo leo indistintamente en papel, en el móvil, en la tableta o en la pantalla del ordenador, en función del lugar donde me encuentre. Se ha dado un peso excesivo a internet porque, en un momento dado, se creyó que iba a revolucionar la manera de elaborar la información. Es cierto que permite hacer cosas distintas que el papel, como el hipertexto, los vídeos o la infografía móvil, que convierten el resultado en un poco más interactivo. Todo lo que cuenta es el contenido, y hay que decir que es muy parecido en ambos formatos.

P. ¿No ha habido una relación innegable entre el soporte y el contenido? Muchos medios digitales han apostado por contenidos generadores de clics que, en una mayoría de casos, no hubieran tenido cabida en su versión impresa.

R. Es cierto, pero se trata de un error del que todo el mundo se empieza a dar cuenta. Siguiendo el modelo de The New York Times, la mayoría de grandes medios de comunicación tienden hacia modelos de subscripción digital, al darse cuenta de que es difícil monetizar los clics recibidos. Ha habido una proliferación de contenidos ligeros en una serie de medios que persiguen la viralidad a través de algoritmos, pero diría que se inscriben más en el entretenimiento que en la información. Además, tienen una economía distinta que los grandes medios: disponen de menos periodistas y hacen menos investigación, incluso cuando parte de sus contenidos son periodísticos.

P. La mayoría de observadores dan por muerta la prensa en papel, pero movimientos recientes dan señales contrarias. El fundador de Amazon, Jeff Bezos, compró The Washington Post, mientras que, en Francia, magnates de las telecomunicaciones salvaban a Le Monde y Libération de la quiebra.

R. Es innegable que el dinero ha vuelto a la prensa tradicional. De entrada, porque muchas cabeceras están en venta, y por cantidades no muy altas. Poseer un diario se sigue percibiendo como una forma de tener influencia política. Además, existe un efecto de contagio, un tipo moda y posicionamiento. Si Xavier Niel no hubiera comprado Le Monde en 2010, Patrick Drahi no habría adquirido Libération en 2014 y Bernard Arnault tampoco se habría interesado por Le Parisien el año pasado. Pero todo esto no es necesariamente una buena noticia. Esos accionistas externos sin necesarios, porque cuesta mucho dinero que un diario haga bien su trabajo, pero hay que impedir que esas adquisiciones tengan un coste en la independencia de los medios.

P. Defiende que un medio de comunicación no es una empresa como las demás, y que tiene que estar protegida por el Estado.

R. Los medios producen información de interés general, que debería ser considerada un bien público y tendríamos que proteger. Igual que nadie se plantea privatizar completamente la educación, no entiendo por qué no sucede lo mismo con la información. En la mayoría de países democráticos, consideramos que la transmisión de un mínimo de conocimientos es algo necesario, a lo que todo el mundo debe acceder gratuitamente. Por eso el Estado protege el sistema educativo, porque se considera que no debe estar sometido a la compraventa. Con la información es lo mismo: tener acceso a ella resulta imprescindible para el buen funcionamiento de una democracia.

Poseer un diario se sigue percibiendo como una forma de tener influencia política. Además, existe un efecto de contagio

Julia Cagé

P. Usted propone un nuevo modelo: la fundacción, a medio camino entre las fundaciones sin ánimo de lucro y las sociedades participadas.

R. Hay que inventar un nuevo sistema que permita repartir más el poder. En el modelo que propongo, a diferencia de lo que sucede en las sociedades con accionariado, no habría una distribución de dividendos y el capital estaría congelado. A cambio, el Estado concedería una deducción fiscal a los donantes. El accionariado estaría formado también por periodistas y lectores, que podrían participar a partir de pequeñas cantidades. La propiedad se renovaría cada año, a diferencia de lo que sucede en las fundaciones sin ánimo de lucro, donde a menudo es una sola familia la que escribe los estatutos y se perpetúa en el poder.

P. Pero su modelo parece irrealizable sin el acuerdo de los actuales propietarios de los medios. ¿No resulta algo utópico?

R. No. Todo es cuestión de voluntad política. Por ejemplo, el Estado francés concede ayudas públicas a los medios de comunicación. Podría proponerse limitarlas a los medios que adopten este sistema. Suena un poco extremo, pero se podría hacer si hubiera voluntad. Si se quiere salvar los medios, hay que encontrar soluciones.

P. Precisamente, el Gobierno francés ha aprobado una exención fiscal para las empresas de comunicación sin ánimo de lucro. Charlie Hebdo es el primer medio que ha adoptado ese nuevo estatus. ¿No le convence la medida?

R. Va en la buena dirección, pero me parece demasiado tímida: solo permite donar cantidades pequeñas. Es una lástima que no hayan ido más allá, porque tras el atentado contra Charlie Hebdo había cierto margen de maniobra. La confianza de los ciudadanos en los medios aumentó por primera vez desde hacía años, aunque estoy segura de que no tardará en volver a bajar. Me pareció curioso que en la gran manifestación que sucedió al atentado, se escuchara “soy judío, “soy policía” o “soy Charlie”, pero nunca “soy periodista”…

Ingrid Guardiola: “Quan entra el diner en el cinema, les dones desapareixen”

 Article d’ÀLEX GUTIÉRREZ Actualitzada el 07/01/2016 00:00

Té un aire de dona dels anys 20, de quan París era una festa. Parlar-hi és un plaer perquè ho fa amb rigor acadèmic però sense la retòrica obscurantista d’altres professors.

Qui ha marginat les dones del cinema: la indústria o la historiografia?
La indústria. La historiografia el que fa és pouar en una producció on no troba aquestes dones. És veritat que podria haver denunciat aquesta mancança. Però no ho ha fet, perquè sorgeix d’una mirada absolutament masculina.

Ha reivindicat el paper de les pioneres del cinema.
Sí: quan comença la indústria, és a dir, amb Hollywood, les dones desapareixen o passen a un segon pla. Però en els orígens del cinema tenien un accés normal a aquesta activitat. No era una figura normalitzada, però sí que trobem moltes dones en diferents àmbits. La majoria de guionistes eren dones, per exemple, també les scripts, muntadores… La feina de muntadora s’equiparava a la de les cosidores, perquè era molt delicada, això d’anar tallant i enganxant film. I, en el cinema mut, el muntatge i el guió anaven de bracet. Amb l’entrada del cinema sonor, el 1927, s’assimila aquesta funció a un ofici tècnic i les dones deixen de ser ben rebudes.

Quins noms caldria restituir?
Per exemple, Alice Gee: la primera a fer les sonoritzacions en directe i també la primera a posar un primer pla narratiu dins la pel·lícula. O Lois Weber: la primera que parteix la pantalla en tres i fa córrer tres accions paral·leles. També va ser la primera a tractar temes com la prostitució i la sanitat pública al cinema… O les humoristes, com Lea Giunchi, que posaven contra les cordes la moral burgesa predominant dins i fora de la pantalla. També muntadores russes com Esfir Shub, la primera dona que usa material d’arxiu amb finalitats contrapropagandístiques.

Com és que, amb les diferents revolucions feministes del segle XX, no s’ha corregit aquest desequilibri?
Quan entra el diner en el cinema, les dones desapareixen. En el cinema documental, que està al marge de la indústria, les dones sempre han existit. Però en el que anomenem la indústria costen de trobar o bé són noms com Kathryn Bigelow, que té un imaginari enterament masculí. Potser és que les dones tendeixen a posar-se elles mateixes en un segon pla, suposo que per qüestions que tenen a veure amb el llegat i l’educació rebuda… Per això cal tenir referents. No tant en llocs de poder, com en llocs de visibilitat pública i funció pública. Com a la política. I, pel que fa al cinema, el que és necessari no és que les dones accedeixin a aquests espais de grans pressupostos, tot i que és legítim, sinó que aprenguem a desconglomerar l’economia i treballar des de noves lògiques productives.

Existeix un cinema femení?
Molta gent dirà que sí, però jo no crec que existeixi. Sí que hi ha uns temes que necessàriament cauen més a prop de l’interès femení. I també depèn del moment en què t’hagi tocat viure. Una dona dels anys setanta, que estigui enmig de la lluita pel dret a l’avortament, és normal que abordi aquest tema en primera instància. Quan hi ha un moment de revolta, qui en parla és el més afectat. Tot i que el millor seria que tots ens impliquessin en les causes que denigren la condició humana.

Però més enllà dels films polítics, ¿es notaria si ‘Star Wars’ estigués dirigida per una dona?
Doncs em poses un bon exemple. Perquè al darrere de ‘Star Wars’ es nota que hi ha una dona al darrere. Es tracta de Marcia Lucas, la dona de George Lucas, i que era la muntadora del film. Les muntadores són les grans oblidades de la història del cinema tot i ser cabdals perquè, al final, són les que articulen la coreografia narrativa d’una pel·lícula. Marcia Lucas va ser clau en moltes de les pel·lícules de Coppola i Scorsese. Però, quan es van separar, ell la va expulsar de la indústria i va desaparèixer.

Scorsese i Tarantino són dos exemples de directors diguem-ne virils que repeteixen sempre amb la mateixa muntadora.
De fet, Tarantino es va emmirallar en Scorsese i Thelma Schoonmaker. Ell tenia Sally Menkes, que va morir en una excursió. A Django unchained no hi és, i es nota: falla alguna cosa. Tarantino sempre deia que no sabia on acabava la feina d’un i començava la de l’altre. Eren un autèntic tàndem.

Simpatitza amb Barcelona en Comú i la CUP. Com ha viscut el no cupaire a Mas?
A veure: a mi em reforça el vot. Em sap greu, perquè entenc que hi ha una part dels electors que van votar JxSí perquè hi havia figures com Mas, però ¿per què uns s’han de sacrificar i els altres no? Aquí hi ha hagut un mal procés del procés a partir d’uns resultats molt bons el 27-S.

Però si anem a noves eleccions no és una oportunitat perduda i uns resultats malaguanyats?
És que jo no crec en moments d’or. Aquesta cosa messiànica o heroica d’anar repetint que vivim en un moment molt especial em sembla fal·laç. Quasi la meitat de la població desitjaria la independència i a això s’hi ha de respondre. Però les transformacions socials sempre són lentes i això ho saben bé els moviments de baix, que neixen de la base, no de l’enginyeria social.

Com a coordinadora del certamen Miniput està molt al cas de l’evolució dels formats televisius. Quan superarem la febre dels ‘realities’?
Ara es creu que arriba una fase que se’n diria ‘postreality’, en la qual ja no cal que hi hagi un element de realitat. Són muntatges falsos: ‘fakes’. Es crea un espai de ficció amb la pretensió de ser al màxim de versemblant possible. El que fan, en realitat, és jugar a les variacions sobre el tema de la simulació i el simulacre. No sé on arribarem: a nivell de brutalitat s’ha provat ja quasi tot. I això que aquí no han arribat gaire els ‘extreme realities’.

Com ara?
N’hi ha alguns que són falsos, de denúncia. Com ‘The big donor show’: tres persones a qui els fallava un ronyó i un malalt terminal que oferia el seu de premi. Un muntatge, evidentment. Però n’hi ha que van de veres. Com aquell de Txèquia en què als concursants no els tancaven en una casa sinó en la reproducció d’un camp de concentració. Hi ha també el cas d’un diari noruec, que va portar tres joves influencers a Bangla Desh perquè veiessin les fàbriques on s’elaborava la roba que ells promocionaven. Així veien les condicions laborals del capitalisme més salvatge del qual es beneficiaven.

L’última frontera és la salut, doncs.
Sí, com la d’aquell senyor que es va passar uns quants dies en una caixa de vidre. I, ara que hi penso, la gent de Sálvame no sé fins a quin punt posen en joc la seva salut psíquica. Quan els posaven al que en deien “la caja” i els enfrontaven a imatges dels moments traumàtics de la seva vida… això és tortura!

Porno de Laboratorio: alquimistas del siglo XXI

La última exposición del centro de arte la LaBoral de Gijón es un laboratorio de maneras de pensar el mundo y de recomponerlo

Drosophila Titanus, la mosca viajera de Andy Gracie
Drosophila Titanus, la mosca viajera de Andy Gracie

 

Titan es una de las lunas de Saturno y uno de los rincones del sistema solar que mejor conocemos, porque es el que más se parece a la Tierra. Fue precisamente un astrónomo español, Josep Comas i Solà, el primero en sugerir que Titán podía tener atmósfera. Lo hizo en 1907, observando un oscurecimiento en el borde con un anteojo de 108 mm.

Tuvimos que esperar casi 50 años para confirmar esa intuición, gracias a tecnologías nuevas y trepidantes. Pero la posibilidad de una tierra alternativa ha intoxicado los imaginarios de muchos pensadores interplanetarios, incluyendo a Stanislav Lem ( Fiasco), Arthur C. Clarke ( Regreso a Titán), Isaac Asimov ( Los anillos de Saturno), Kurt Vonnegut ( Las sirenas de Titán) y Robert A. Heinlein ( Amos de Títeres). Y a artistas como Andie Gracie, británico afincado en Barcelona, padre de dos hijos y de una saga de moscas diseñada para vivir en Titán.

Poca broma: en Titán se disfruta una temperatura de -180º y se respira un ambiente de nitrógeno, amoniaco e hidrocarburos. La presión es 1.5 veces la de la Tierra. La Drosophila titanus es una mosca de la fruta que podría, en potencia, sobrevivir en ese ambientazo. Gracie lleva trabajando en ella desde 2012 y sus tácticas de darwinismo selectivo para la pequeña cocina son un retrato necesario y comprensible de nuestro gran sueño colonial: abandonar este planeta usado y trasladarnos felizmente a un planeta más bello, más joven y lleno de petroleo alienígena.

La  Drosophila titanus es una de las protagonistas de  Materia Prima. Experimentos en arte digital y ciencia, una muestra de  la LABoral de Gijón cuya intención es producir nuevas maneras de pensar el mundo encerrando artistas en el laboratorio. Por ejemplo: ¿Estamos más dispuestos a atravesar los seis círculos del infierno evolutivo para salvaguardar nuestra especie que a dejar de fumarnos el planeta?

Alquimia del siglo XXI

El artista en el lab es trending topic hasta en España, donde los premios Vida llevaban 15 años reconociendo proyectos con ese perfil. Pero el director artístico de Ars Electrónica Gertfried Stocker, comisario de la muestra, también quiere que esos artistas vuelvan a mirar el mundo sin más tecnología que la imaginación o, como mucho, el anteojo de Comas i Solà. En Materia Prima se impone la visión alquímica de un mundo donde los elementos constitutivos del universo son aún misteriosos.

Gracie es un veterano de esa intersección; antes de ser criador de moscas ha explorado la microbiología, la astrobiología y la inteligencia artificial, pero respetando siempre los márgenes de la disciplina que le acoge. En ese sentido es interesante comparar su trabajo con el de Agnes Meyer-Brandis. Favorita en los festivales por sus instalaciones vistosas y minuciosamente documentadas, la alemana elige la imaginación sobre las idiosincrasias de la ciencia. Donde Gracie cría dípteros braquíceros para colonizar una Tierra futura, Agnes entrena a una familia de gansos para volar a la luna, un experimento imaginario a medio camino entre Francis Godwin, Melies y Nils Holgersson.

Teacul Tools, de Agnes Meyer-Brandis
Teacup Tools, de Agnes Meyer-Brandis

 

Su intervención para Materia Prima, Teacup Tools, es una mesa de té bucólicamente arbolada donde las tazas incluyen instrumentos que miden “aerosoles, residuos, lluvia y datos” que caen del cielo. La información hace que las tazas “cibernéticas” suban y bajen y los visitantes pueden acceder al entramado conectándose a un wifi local. En una línea narrativa similar, el Environment Dress, de María Castellanos y Alejandro Valverde propone una coraza reactiva al medio (“las distintas variaciones de ruido, temperatura, presión atmosférica, radiación ultravioleta, o cantidad de monóxido de carbono”) y asiste al portador en la mejor gestión de sus recursos.

Opimilk, leche orgánica, hiperlocal y analgésica
Opimilk, leche orgánica, hiperlocal y analgésica

 

Futurismo sostenible

Como es natural, hay mucho JG Ballard y mucho HR Giger. Entre las proyecciones futuristas con trasfondo de crítica social destaca Opimilk, del Museo de Ciencia de Dublín, que pretende acabar con la industria de los analgésicos modificando genéricamente a una familia de vacas para que integren en su leche algo llamado Opiorfina. Esta mágica y analgésica sustancia aparece naturalmente en la saliva de algunos animales y es seis veces más potente que la morfina. Una buena noticia para aquellos que sufren migraña cuando ingieren productos lácteos. La pistola genética de Rüdiger Trojok es un dispositivo biobalístico que parece un tirachinas eléctrico sirve para para disparar sobre una célula una partícula de oro cubierta de ADN que, una vez dentro, se separa de su coraza para modificar inadvertidamente a su portador.

El artista belga Nick Ervinck se inspira en la forma de los órganos y entresijos humanos representados en los manuales de biología para generar “una laringe (o caja de voz) enloquecida”, una escultura expresionista y visceral titulada siniestramente AGRIEBORZ. Tanto o más perturbadora, la serie Seh-Forschung de la suiza Cornelia Hesse-Honegger documenta las mutaciones de insectos recogidos en zonas cargadas de radioactividad, como Chernóbil. Los dibujos son dulces colorines, prácticamente naive, aspecto que consigue aumentar su carga dramática, como si un grupo de niños transmitieran sin darse cuenta los primeros síntomas del apocalipsis. Esta pieza resulta especialmente apropiada en el contexto de talleres en el que está incluída.

La serie Chernobyl de Cornelia Hesse Honegger
La serie Chernobyl de Cornelia Hesse Honegger

La muestra trasciende al espacio, forma parte de la Red Europea de Arte Digital y Ciencia, un proyecto cofinanciado por la UE que une al CERN y el  Observatorio Europeo Austral con seis socios artísticos coordinados por Ars Electronica: el Centro para la Promoción de la Ciencia (Serbia), la Galería DIG en Eslovaquia, la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento, la galería Kapelica en Eslovenia, GV Art en UK, la Science Gallery de Dublín y la propia LABoral en Gijón.

Finalmente, es ya norma habitual en las exposiciones de new media que haya una instalación japonesa que, por ambición, delicadeza o tecnología, brilla con la luz cegadora e injusta de un elfo en tierras ajenas. En este caso, el elfo es Chijikinkutsu de Nelo Akamatsu, una habitación forrada de vasos de agua con agujas magnetizadas y alambres de cobre donde un campo magnético temporal hace cantar a los elementos. Por esta pieza merece la pena ir a horas intempestivas en que no haya nadie.

En reencarnaciones anteriores, el artista recomendaba a los visitantes que se tumbaran en el sueño y cerraran los ojos, atentos al bailar del metal. En este caso, el cemento pulido del edificio -extraordinariamente conductivo- imposibilita el silencio. Pero escuchar la música de las agujas todavía produce un trance. Y meditar en tiempos de desgobernabilidad es pura magia.